Waranto
Tepuyanos

Waranto

La sacerdotisa cunaguaro.

Más sobre Waranto

Su significado

El alma de Tepuyana: guardiana de la cueva de cristales y del Árbol de la Vida (Tepui Autana). Especie en peligro — educación ambiental.

Qué enseña

Paciencia, estrategia y respeto por la naturaleza.

Quién le da vida

Producido por Una Gran Escuela.

Tepuyanos

Más sobre Waranto

Su historia

Waranto es un cunaguaro, el alma de Tepuyana. Es una figura serena y sabia, una guardiana espiritual de la selva y de la cueva de cristales, junto al Árbol de la Vida del tepui Autana. Representa a los pueblos indígenas Waraira.

Su aspecto cuenta quién es: pelaje tostado dorado con manchas negras de felino de la selva, ojos azul brillante, líneas tribales en la frente y las mejillas, un tocado de tres plumas rojas, una gema verde azulada en la frente y joyas de cuentas y piedras azules. Camina en dos patas y sus manos de garra se juntan en oración.

Del cunaguaro se dice en el universo que es ágil, callado y observador, el pensador del grupo. Enseña paciencia, estrategia y respeto por la naturaleza.

De dónde viene

Waranto viene de la selva amazónica de Venezuela, el hogar de los tepuyanos. Su nombre es el del espíritu del cunaguaro que protege esa selva.

Su canción: de qué trata

«Somos la selva» es la canción de todos los tepuyanos. No habla de un solo personaje, sino de la selva como un «nosotros»: los árboles, el agua, la brisa y los animales son una misma cosa. La canción mezcla español con palabras de una lengua indígena venezolana, el pemón.

«Porque juntos, recordamos que somos la selva»

El animal de verdad: Ocelote o cunaguaro (Leopardus pardalis)

Su pelaje tiene rayas, manchas o rosetas y es un buen trepador y nadador, aunque vive sobre todo en el suelo. Es nocturno y de atardecer. En Venezuela se le llama cunaguaro.

Fuente: Animal Diversity Web, Universidad de Míchigan

Para conversar en casa

Dos preguntas para hacerse entre papás e hijos.

  1. ¿Qué sientes que tú y la naturaleza tienen en común?
  2. Waranto cuida con paciencia: ¿qué cuidas tú todos los días?